Vía Ferrata de Gaucín (Málaga)

(por Rafael Muñoz)


Vía ferrata ubicada junto al Castillo del Águila, en la localidad de Gaucín (Málaga).

Se trata de una de las mejores ferratas de la serranía, muy interesante y entretenida. Su recorrido, al contrario de lo habitual, es  mayoritariamente en descenso; destaca el paso de su tirolina de unos 30 mts., y el entorno aéreo donde se desarrolla. En definitiva, no hay que perdérsela.



Características de la vía
  • Realización de la actividad: Junio 2013
  • Dificultad de la vía: AD (algo difícil) - vía ferrata de dificultad alta (C)
  • Equipamiento de la instalación: Bueno
  • Tiempo de acceso a la vía: 10 minutos
  • Tiempo de realización: 2 horas
  • Tiempo de regreso de la vía: 10 minutos
  • Desnivel: ascenso 65 mts; descenso 80 mts
  • A destacar:
    • Puentes: 2 de monos (uno de ellos de 20 mts); 1 tibetano
    • Tirolinas: 1 de 30 mts.

Mapa

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Descripción de la vía
Una vez en Gaucín, nos dirigimos en dirección a su afamado castillo.





Un poco antes de llegar a la puerta de acceso al castillo, tal y como vemos en la imagen, nos encontramos con el cartel informativo de la ferrata. Y justo unos pocos metros después, antes de ascender el último tramo de escalones provistos con el pasamanos de madera, tomaremos por la derecha un pequeño sendero que rápidamente nos lleva al inicio de la ferrata.



Hoy el grupo está algo justo, lo formamos Sole, Julian, Jesús y Rafa. Echamos de menos a Pedro e Isaac, dos de nuestros habituales compañeros que no han podido venir, lástima... pero ya tenemos una buena excusa para volver pronto, bien!!!

La ferrata se inicia en descenso, y con un pequeño flanqueo horizontal.

Continuamos descendiendo, y al fondo vemos el puente de monos largo, de unos 20 mts.



Un nuevo flanqueo nos lleva hasta el puente de monos corto, de unos 10 mts. Progresamos a bastante altura sobre el suelo, así que el patio resulta considerable.



Una vez hemos cruzado el puente de monos corto, continuamos en flanqueo con algunos pasos algo extraplomados. Julián comienza el descenso del último tramo, que le lleva hasta el inicio del puente de monos largo.

El puente de monos nos saca de la pared, y nos conduce hasta una aislada aguja, de donde saldremos haciendo uso de la tirolina.

Aquí vemos el puente de monos en toda su extensión.

El resto del grupo vamos llegando. Aquí voy yo.

Sole y Jesús, se disponen a cruzar el puente de monos hacia la aguja.

Una vez dispuesta la polea en la tirolina, y tras las múltiples comprobaciones de rigor de todo el montaje, salto.

Me detengo a un par de metros antes de la zona de llegada, así que me toca tirar de brazos.

El entorno tan aéreo resulta magnífico, y nos produce una gran sensación de vacio.

Julián recupera la polea, y supervisa el montaje de la misma para el siguiente compañero.

La siguiente en llegar es Sole.

Después Jesús.

Y finalmente, Julián.

La tirolina nos conduce hasta otra aislada aguja, de la que salimos mediante el puente tibetano de la imagen, que nos devuelve al conjunto de la pared.



En este último tramo, y ya hasta el final de la via, progresamos en ascenso como es habitual.

En pocos minutos alcanzamos el final de esta fantástica vía ferrata, que con seguridad repetiremos más veces.